Conservar bosques seminaturales cerca de huertos agrícolas favorece la diversidad de abejas nativas

 Conservar bosques seminaturales cerca de huertos agrícolas favorece la diversidad de abejas nativas
Compartir

Un estudio liderado por Fraunhofer Chile y realizado en la zona central del país detectó mayor presencia y variedad de abejas nativas con actividad polinizadora en zonas con vegetación silvestre.

Sus autores proponen preservar estos ecosistemas como una práctica de manejo sustentable en huertos comerciales. La investigación se publica en la edición de febrero de la revista Agriculture, Ecosystems & Environment.

Hacer una planificación del paisaje que integre la conservación de hábitats seminaturales y mejoras en las prácticas agrícolas en huertos comerciales, debería considerarse parte del manejo sustentable de agroecosistemas en la zona central de Chile, potenciando así la presencia de abejas nativas y otros polinizadores.

Esta es una de las conclusiones de una investigación que se publica en la edición de febrero de la revista Agriculture, Ecosystems and Environment, de la editorial Elsevier.

El estudio, liderado por investigadoras del área Agricultura, Alimentos e Ingredientes del Centro de Biotecnología de Fraunhofer Chile, se realizó en tres campos agrícolas de la Región Metropolitana de Chile, caracterizados por tener cultivos de cítricos y paltos y hábitats seminaturales de bosque nativo con predominio de espinos, litres y colliguay.

Estos hábitats mediterráneos y semiáridos sostienen una gran diversidad de abejas silvestres, al ofrecerles refugio, áreas de nidificación de alta calidad y riqueza de recursos florales que les sirven de alimento.

En Chile existen alrededor de 500 especies de abejas nativas o silvestres. A diferencia de las abejas melíferas, que son introducidas, las nativas no producen miel, son solitarias, anidan principalmente en el suelo. Estas polinizan flora nativa, con la que mantienen una estrecha relación, y flora exótica, entre la que se encuentran los frutales.

Los investigadores detectaron mayor diversidad de especies de abejas nativas en hábitats con mayor vegetación silvestre; mayor visita de abejas nativas a flores en zonas con mayor presencia de árboles nativos y mayor presencia de abejas nativas que melíferas en laderas de cerros. Lo anterior deriva en un uso diferenciado de hábitats y de recursos florales por parte de abejas nativas y melíferas, lo que reduciría la competencia entre ambos grupos.

A la luz de estos hallazgos, los autores plantean que es posible proponer estrategias sostenibles, que armonicen la conservación de abejas nativas y la productividad de huertos agrícolas.

“Al mantener hábitats seminativos en zonas aledañas a las áreas cultivadas se preserva una gran diversidad de abejas nativas con actividad polinizadora de flora silvestre. Y, al mismo tiempo, estas abejas se dispersan hacia los huertos cercanos, contribuyendo potencialmente a su polinización”, dice Sharon Rodríguez, autora principal del estudio e investigadora del Centro de Biotecnología Sustentable de Fraunhofer Chile, cuya línea de investigación Polinización y Agricultura Sustentable trabaja en la gestión sostenible de huertos comerciales, conservando e incrementando la biodiversidad asociada a estos.

El estudio sugiere además, que el servicio de polinización que proveen las abejas nativas “podría relajar la necesidad de sobrepoblar los cultivos con abejas melíferas”, aludiendo al uso de colmenas que se introducen en los huertos durante la temporada de floración con fines de polinización.

Abejas chilenas

El aporte de las abejas nativas —tanto en polinización de flora nativa como de frutales— adquiere particular relevancia en condiciones de cambio climático.

La zona de Chile central será una de las más afectadas a futuro por la disminución de precipitaciones, lo que probablemente conducirá al empobrecimiento de los recursos florales. Por lo tanto, es clave empezar desde ya a planificar los paisajes agrícolas haciendo una integración funcional de los elementos del hábitat que contemple la conservación de los remanentes de flora seminatural y las prácticas agrícolas”, dice Laura Pérez, coautora del estudio e investigadora de Fraunhofer Chile.

En el estudio participaron también investigadores del Departamento de Gestión Agraria y del Departamento de Ingeniería Geográfica de la Universidad de Santiago de Chile; de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y del Centro de Estudios en Ecología Espacial y Medio Ambiente.

Prensa

0 Reviews

Write a Review

Sigue Leyendo